La razón por la que yo me he acercado a la PNL es mi interés previo por el chamanismo como camino de desarrollo personal y espiritual.
Para mi personalmente la PNL es como si fuera una versión occidental del chamanismo. Las dos disciplinas abordan el cambio y la resolución de problemas desde la acción y desde la búsqueda de estados plenos de poder y de recursos. Estado de excelencia para uno, ahorro y uso impecable de la energía, impecabilidad, para el otro.
Aunque en principio pueda sorprendernos, se puede decir que una parte o maestría del chamanismo, llamada acecho, que trata de cómo manejarse en el mundo de todos los días, tiene grandes similitudes en sus métodos y en sus planteamientos con la PNL.
La PNL estudia la forma en que estructuramos en nuestra neurología todas nuestras experiencias de vida y el papel tan importante que en este proceso juega el lenguaje.
Algo similar a lo que expresa D. Juan en este texto y fijaos cuantos conceptos de PNL están implícitos: el mapa no es el territorio, metamodelo del lenguaje, cambio de sistema representacional etc.:
Nos hablamos incesantemente a nosotros mismos acerca de nuestro mundo. De hecho, mantenemos nuestro mundo con nuestro diálogo interno. Y cuando dejamos de hablarnos sobre nosotros mismos y nuestro mundo, el mundo es siempre como debería ser. Con nuestro diálogo interno lo renovamos, lo encendemos de vida, lo sostenemos. No sólo eso, sino que también escogemos nuestros caminos al hablarnos a nosotros mismos. De ahí que repitamos las mismas elecciones una y otra vez hasta el día en que morimos, porque continuamos repitiendo el mismo diálogo interno una y otra vez hasta el preciso momento de la muerte. Un guerrero es consciente de ello y lucha por detener su diálogo interno.
Para mi personalmente la PNL es como si fuera una versión occidental del chamanismo. Las dos disciplinas abordan el cambio y la resolución de problemas desde la acción y desde la búsqueda de estados plenos de poder y de recursos. Estado de excelencia para uno, ahorro y uso impecable de la energía, impecabilidad, para el otro.
Aunque en principio pueda sorprendernos, se puede decir que una parte o maestría del chamanismo, llamada acecho, que trata de cómo manejarse en el mundo de todos los días, tiene grandes similitudes en sus métodos y en sus planteamientos con la PNL.
La PNL estudia la forma en que estructuramos en nuestra neurología todas nuestras experiencias de vida y el papel tan importante que en este proceso juega el lenguaje.
Algo similar a lo que expresa D. Juan en este texto y fijaos cuantos conceptos de PNL están implícitos: el mapa no es el territorio, metamodelo del lenguaje, cambio de sistema representacional etc.:
Nos hablamos incesantemente a nosotros mismos acerca de nuestro mundo. De hecho, mantenemos nuestro mundo con nuestro diálogo interno. Y cuando dejamos de hablarnos sobre nosotros mismos y nuestro mundo, el mundo es siempre como debería ser. Con nuestro diálogo interno lo renovamos, lo encendemos de vida, lo sostenemos. No sólo eso, sino que también escogemos nuestros caminos al hablarnos a nosotros mismos. De ahí que repitamos las mismas elecciones una y otra vez hasta el día en que morimos, porque continuamos repitiendo el mismo diálogo interno una y otra vez hasta el preciso momento de la muerte. Un guerrero es consciente de ello y lucha por detener su diálogo interno.
— ¿Cómo puedo dejar de hablar conmigo mismo?
—Antes que nada debes usar tus oídos a fin de quitar a tus ojos parte de la carga. Desde que nacimos hemos estado usando los ojos para juzgar el mundo. Hablamos a los demás, y nos hablamos a nosotros mismos, acerca de lo que vemos. Un guerrero se da cuenta de esto y escucha el mundo; escucha los sonidos del mundo.

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